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Adiós 2020, un año sin viajes

2020, un año sin viajes

Adiós 2020. Fuiste un año para el olvido. En un rato comienza el countdown, las 12 uvas sin campanadas están preparadas y me dispongo a despedirte. No hay clima para fuegos de artificio. Eres un año formado de meses de incertidumbre, miedo y encierro. Un año sin abrazos ni encuentros. Un año sin viajes, los pies anclados en tierra, detenidos. Bien sabes que me dedico a escribir sobre eso. A lo largo de mi vida, la ilusión de viajar siempre funcionó como un motor. Transité con paciencia las enormes dificultades de mi adolescencia. A pesar de eso, cumplí, prolija, con mis años de estudio. Luego, con todo aquello que requería mi profesión, como la mejor. Mientras tanto, la mira estaba puesta en volar cerca o lejos. Pero volar. Y llegaste, año 2020, en un momento bisagra de mi existencia, cuando mi rumbo era otro. Trajiste contigo lo inesperado: un virus  que se esparció por el mundo y dio origen, nada menos, que a una pandemia.

Adiós 2020, Lago Puelo, Patagonia Argentina

Adiós 2020, el año que cambió todo

Alguna vez imaginé pasar por una guerra, nunca por una epidemia. Cayó como un porrazo y fue el súmmum de lo insólito para un alma viajera como la mía. Formé una familia con la que compartí el anhelo de viajar. La maternidad no detuvo mi pasión. Muy por el contrario, la potenció. Aún con mis hijas pequeñas, intentábamos alguna nueva aventura. Como lo fue llegar a Manhattan un par de meses antes del 9/11 y tener el privilegio de mirar la ciudad desde las alturas de las Twin Towers. El pequeño clan también se trasladaba más cerca. Llegó a las playas de la Costa, a las Termas de Cacheuta o a los Siete Lagos de la Patagonia.

Año de incertidumbre y dilemas

Por eso hoy, cuando te quedan pocos minutos de vida, tengo deseos de gritarte con fuerza “Por favor, no vuelvas nunca más!”. Ni vos ni algo remotamente parecido. Tus doce meses formaron un tiempo sin alegría ni planes. La energía se desperdició entre el agobio del encierro y los cuidados obsesivos. Me habitué a salir a caminar sólo por un rato alrededor de mi lugar. Además a portar una máscara. Y a estudiar minuciosamente – y a cumplir – los protocolos que regían para todo.

Meditación con Anni Schuff, SECI, Rosario

Me pesó demasiado distanciarme de mis hijas y mis amigos. Todo contacto se procesaba a través de la techno. A pesar del tiempo, rememoré las épocas de la dictadura. Alguien regía otra vez mis movimientos. Tuve que informar mi estado de salud en una app y cargar mi ID. Detesté no poder alejarme más allá de 500 metros alrededor de mi domicilio. A menudo me faltaba el aire y necesitaba hacer algún tipo de actividad física. Después de pasar 2 meses “encarcelada”, la primera vez que salí a pasear con mi perra, tuve que volver corriendo porque me mareaba.

Año 2020, sabías que me pusiste frente a un dilema? Tenía que ver, directamente, con mi actividad: el periodismo de viajes. Me pregunté muchas veces cómo podría seguir escribiendo. Mi atención estuvo puesta entre la práctica de la meditación, los workshops, tantos otros cursos online y sesiones de Zoom para casi todo. Fui espectadora, como todos los argentinos, de discursos desesperantes de autoridades sin brújula. A estos, un día, les dije: basta, sobre todo cuando murió mi primer amigo.

Meditación

Año 2020, te cuento que engordé más de 2 kilos. Llené los estantes de mi biblioteca de libros nuevos que no leí. Amaba cuando Mercado Libre tocaba el timbre y me llegaba del exterior alguna cosa comprada. Cualquier cosa. Mis listas de Spotify crecieron de manera exponencial. Tanto como el consumo de maratones de series y pelis que ofrecían los servicios de streaming. Me suscribí a todo lo que fuera on demand porque representaba una mínima cuota de libertad. Qué tanto, yo decidía qué ver y cuando. Me negaba a pedir permiso para eso también.

2020, un año sin viajes

Año 2020, el de los paisajes desoladores

Tus meses pasaban y tuve que retomar mis sesiones de terapia. Cambié de psicóloga. El conjunto de mis temores y obsesiones, las pesadillas recurrentes y la falta de motivación merecían un recálculo. Las consecuencias de tu paso por mi vida no han terminado ni se han resuelto. Sin embargo, fui acumulando recursos: contra el insomnio, contra la ansiedad, contra la angustia, contra la ira incontrolable. Esta última vuelve, resiste. Es recurrente. La entiendo, tiene sus motivos.

Estambul

Te digo adiós 2020, un año sin posibilidades para la industria del turismo, la que, por mi actividad, más conozco. La factoría sin chimeneas, la que mueve millones para las economías de los países,  resultó muy herida. Pero hubo mucho más daño. El panorama de aviones en tierra, escuelas y universidades vacíos y teatros con los telones bajos fue triste. Ver hoteles cerrados, o a restaurants y bares con las sillas apoyadas sobre las mesas, desolador. Campeones, como siempre, Argentina prorrogaba la cuarentena más larga del mundo por períodos de a quince días. Anticipando cada nuevo bla, bla, bla en cadena nacional, se me instalaba una gran tristeza. Era la poderosa sensación de un déjà-vu.

Adiós 2020

Proyectos cancelados

Fucking año 2020, te despido como a ningún otro, empujándote para asegurarme de que no vuelvas jamás. Cambiaba de década y había preparado con esmero mi “regalo de cumpleaños”. Viajaría a Escandinavia. Crucero por los fiordos noruegos, la magia de las auroras boreales, leyendas vikingas, grandes capitales, paisajes alucinantes: check, check, check. Pero, borraste de un plumazo todos mis proyectos. Soplé mis velitas en una fiesta hiper sencilla de la que participamos 4 personas: mis 2 hijas, mi marido y yo.

Espumante 2020 LPQTP
Credit Photo: Dante Robino – Instagram
Adiós 2020, bienvenido 2021

Te despido 2020, año de miedo y dolor. Un año con pérdidas irreparables. Un año que mereció tener un vino espumante bautizado como “2020 LPQTP”, así, sin vueltas. Tanto mal habrás hecho que te lo has merecido. Como esta catarsis. Bienvenido 2021. Te encargo esperanza, oferta de vacunas y soluciones para las contradicciones de este mundo que tu antecesor dejó patas para arriba. Y si no es mucho pedir, algunos, aunque sean cortos, pero algunos viajes.

 

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Juana

    Dear Eli, your view on 2020 is so accurate! I couldn’t agree more… let’s say goodbye to this 2020 nightmare and keep our arms open to whatever the universe has in stock for us🙏🥂💖

    1. Elisa Nievas

      Have a great 2021 my Dearest Sis!

Comentarios cerrados.