Una tarde en Bruselas

Una tarde en Bruselas

Grand Place, Bruselas, Bélgica

Street Art, Brussels

Me podrán preguntar, cómo pasaste sólo una tarde en Bruselas? Semejante ciudad, capital política de la Unión Europea, no merece dos o tres días acaso? Tienen razón. Obviamente, esta ciudad bonita, tranquila, llena de parques, edificios históricos, museos y célebre por su cerveza artesanal, sus chocolates y sus waffles, merece ese tiempo y mucho más. Pero no estaba dentro de mi recorrido original. Surgió la oportunidad de encontrarme con una amiga. Y la tentación fue muy grande. Obedecí a una de mis propias reglas viajeras: un rato, un día o una semana, todo vale para conocer un lugar precioso.

Bruxelles, Belgique

Bruxelles, Belgique

Street Art, Brussels

Luego de un almuerzo divino, me dispuse a disfrutar de la ciudad hasta el atardecer con una guía de lujo. Lo que se pudiera hacer, se haría. Lo que no, quedaría como pendiente para la próxima vez. Esta certeza de haber quedado con mucho por conocer es el mejor anzuelo para volver a lugares que, se sabe, son extraordinarios. Fue así que partimos, felices, a descubrir el casco histórico.

Place Royale, Koningsplein, Église Saint-Jacques-sur-Coudenberg, Quartier Royal

Fuente de Charles Buls, estatua del hombre con el perro, Bruselas

El tramway nos depositó en el sofisticado Quartier Royal, el Koningswijk, uno de los más distinguidos del  centro histórico de Bruselas. El hecho era evidente. Mientras avanzaba, miraba hacia un lado y al otro. Los edificios más antiguos de la ciudad mostraban para nosotras su mejor fachada. La Place Royale, la Koningsplein, es exquisita. Allí me sorprendió encontrar la hermosa Église Saint-Jacques-sur-Coudenberg que parece un edificio público. Y en el centro se destaca una la estatua ecuestre, la de Godofredo de Bouillón, gobernador de Jerusalém en el siglo XII. Más adelante, encontré la fuente de Charles Buls donde llama la atención una la estatua del hombre con el perro, otro hito que iba sumando en mi camino.

Quartier Royal, Bruxelles, Belgique

Almacenes Old England, Musée des Instruments de Musique, Bruxelles

Mont des Arts, Quartier Royal, Bruselas, Bélgica

Pasamos debajo de unas arcadas situadas en el extremo de la plaza. Caminamos y nos encontramos con un edificio excepcional, el de los almacenes Old England, una verdadera belleza. Moderno exponente del estilo art-nouveau, hecho en acero forjado y vidrios, es la sede del Musée des Instruments de Musique, otro de los lugares emblemáticos del Quartier Royal. De inmediato, el lugar quedó agendado para esa próxima visita de la que les hablaba.

Mont des Arts, Quartier Royal, Bruselas, Bélgica

Mont des Arts, Quartier Royal, Bruselas, Bélgica

De pronto, me encontré frente al espectáculo que ofrece el Mont des Arts, el monte de las artes, el Kunstberg, sin salir del distrito real. La colina es casi la puerta de entrada al barrio antiguo y, según se dice, es además el mirador más bonito de Bruselas. La vista era verdaderamente excepcional y me dejó boquiabierta. Para ser el primer lugar que visitaba en la ciudad, la vara había sido colocada bien alta. Era visible la torre del ayuntamiento que se elevaba, elegante, desde la Grand Place. El monte se instaló con la Exposición Universal de 1910. Se decidió demoler antiguos edificios y reconvertir la colina que ocupaban en un distrito artístico y un mirador maravilloso. El hermoso jardín y las escalinatas parecen lugares de descanso y encuentro muy especiales. Tiene el plus de estar rodeado por edificios emblemáticos como la Biblioteca Real y los Archivos Nacionales. Allá abajo, la escultura ecuestre de Albert I es quien parece dominar el paisaje.

Grand Place, Grote Markt, Brussels

Grand Place, Grote Markt, Brussels

Grand Place, Grote Markt, Bruselas

Grand Place, Grote Markt, Bruselas

Grand Place, Grote Markt, Bruselas

Hotel de Ville, Bruselas

Nuestra próxima parada era el plato fuerte: la Grand Place, la Grote Markt. Parece que la ciudad de Bruselas da vueltas alrededor de esta “gran plaza”. No en sentido concéntrico, sino protagónico. Una tarde en Bruselas comprobé que todos los caminos se dirigen a ese lugar extraordinario. Clasificada como Patrimonio de la Humanidad, la Grand Place es un lugar del que te apropias de inmediato. Quieres capturar una imagen, reconocer los edificios que la circundan, mezclarte entre la gente y pararte justo en el centro para intentar un giro 360° absorbiendo cada detalle de su imponente arquitectura. Nada de lo que allí hay u ocurre te deja indiferente. Pasan los minutos y permaneces en el lugar, presa de un sortilegio. Cada brillo de las molduras doradas en los monumentos parecen estrellas de un firmamento desconocido. El edificio más impactante es el del ayuntamiento o Hotel de Ville. Esta es, sin lugar a dudas, una de las plazas más hermosas del mundo. Cuesta dejarla atrás para seguir el recorrido.

Estatua de Everard t’Serclaes, Bruselas

Salimos por la rue Charles Buls y nos encontramos delante de una escultura de bronce. Es la estatua de Everard t’Serclaes, un famoso ciudadano de Bruselas. Tocar su brazo parece que trae suerte ya que hay una fila delante de ella para acariciarlo. Luce gastado por tantos saludos efusivos. Bueno, pues si hay que hacerlo, así lo hice.

Manneken Pis, Bruselas

Waffles, Gofres, Gaufres, Bruselas, Bruxelles

Aux Merveilleux de Fred, Bruselas

Aux Merveilleux de Fred, Bruselas

Siguiendo el paseo por la Rue du Midi, descubrí a uno de los personajes más emblemáticos de la ciudad: el Manneken Pis. Es una pequeña estatua de bronce que representa a un niñito, precisamente, haciendo pis en una fuente. Es tan simpático que dicen que cambia de atuendo con la celebración de distintas fiestas. Con la sonrisa todavía que me produjo este encuentro, me topé con un local de venta de waffles. Los hay cargados de todo tipo de toppings. Mi amiga sugirió que probara el tradicional, el más simple, espolvoreado con azúcar. Un acierto: es una verdadera delicia. Y hablando de delicias, nos detuvimos delante de la vidriera de Aux Merveilleux de Fred. No podía creer lo que eran esos merengues derretidos.

Galerías Reales Saint Hubert, Bruselas

JB Guanti, Galerías Reales Saint Hubert, Bruselas

Galerías Reales Saint Hubert, Bruselas

Dentelle, Galeries Royales Saint Hubert, Bruxelles

Galeries Royales Saint Hubert, Bruxelles

Neuhaus, Chocolaterie, Galeries Royales Saint Hubert, Bruxelles

Neuhaus, Chocolaterie, Galeries Royales Saint Hubert, Bruxelles

Pierre Marcolini, Bruselas

Pierre Marcolini, Bruselas

Corné Port-Royal, Brussels

Nuestro próximo destino fueron las elegantes Galerías Reales Saint Hubert, las excepcionales galerías cubiertas habitadas por tiendas lujosas y chocolaterías. Las boutiques de guantes y las de bordados y puntillas eran preciosas. La arquitectura, los paneles vidriados y las arcadas de hierro me recordaron a la exquisita Galería Vittorio Emanuele II en Milán. Nos dispusimos a hacer una degustación “sur place” de los mejores chocolates de las marcas belgas más renombradas. Amé los de Confisserie Neuhaus, los de Pierre Marcolini, de los que se dice que son como joyas, y los de Corné Port-Royal

Delirium Café, Bruselas Delirium Café, Bruselas Delirium Café, Bruselas

La tarde llegaba a su fin. Era hora de pasar una vez más por la Grand Place. Pero, a modo de despedida, se nos ocurrió tomar una cerveza artesanal en uno de los lugares más famosos de Bruselas: el Delirium Café. Nos sentamos afuera, en la terraza. Tiene tal variedad de cervezas que decidimos guiarnos por el consejo de un vecino de mesa algo pasado de copas.

El ambiente era muy pintoresco, la mayoría turistas curiosos como nosotros.

Grand Place, Bruselas

Amé ese día. Tan sólo una tarde en Bruselas. Pero por supuesto, me quedé con ganas de volver.

Antes de irse, les recomiendo leer lo que hice otra tarde de abril, esta vez en Luxemburgo.

Deja una respuesta