Travesía en las dunas de Cariló

Travesía en las dunas de Cariló

Travesía en las dunas de CarilóTravesía en las dunas de Cariló

Un día en la costa estuve de mini-excursión en las dunas de Cariló. Di un largo paseo entre montañas de arena, bosques, mar y playas inmensas. Después de algunos días nublados, lo cual es normal en otoño, el sol volvió y programamos una travesía en 4×4 y entre amigos.

El paseo comienza en el centro de la ciudad, en el distrito donde se encuentran ubicados la mayoría de los hoteles, por una de las calles laterales. Sólo algunos minutos de marcha y se alcanza la playa, la costa y el mar, dejando atrás el bosque de pinos, y ese aroma fresco, inigualable, que envuelve a Pinamar y a Cariló 

Villa Gesell vista desde Cariló

El vehículo se desplazaba bastante rápido por la orilla hacia las dunas de Cariló. Muchas familias se habían ubicado sobre la arena, a un lado de sus camionetas, y disfrutaban de los rayos tibios del sol de la tarde. Un poco más lejos, ya veíamos mucha gente paseando en motos. Si se observaba en dirección al horizonte, hacia Villa Gesell, había otros que se paseaban montando a caballo.


Travesía en las dunas de Cariló

Nos habían comentado que la excursión por las dunas era difícil de olvidar. Uno no se cansa. Fue así. El lema de la travesía era tener muchas ganas de recorrer, de atravesar las colinas de arena y de conocer esos paisajes lunares que se divisan desde la orilla del mar.

 

Cariló, Argentina

Estuvo muy bueno sentir el vértigo desde lo alto de las dunas, aún cuando no me animé a probar los medios de transporte más veloces.

 
Cariló, Argentina
Veía a los más jóvenes pasar muy rápido, dejando huellas sobre la superficie alisada por el viento. Parecían tener un recorrido establecido, pero para hacerlo a toda velocidad. Además, se ponían de acuerdo y saltaban hacia otras direcciones en total libertad gracias a la inmensidad del terreno. Confieso no estar muy conforme por la manera en la que agitaban la tranquilidad del paisaje. Me hubiera gustado que se preservara mejor. Además, los paseos vertiginosos en cuatriciclos no son lo mío. Deslizarme en sandboard, tampoco. Pero resultaba divertido contemplar a los más jóvenes ensayar sus piruetas increíbles.
De todos modos, las dunas de Cariló ofrecen el terreno ideal para hacer deportes y disfrutar de la aventura. Sólo era necesario encontrar la actividad favorita. Cada cual debe tener la suya, sin lugar a dudas.  


Cariló, Argentina 

La camioneta continuó el paseo, haciendo sus dibujos sobre la arena, dando curvas que dejaban huellas. Hicimos algunas paradas para admirar el mar y el horizonte a esa hora de la tarde, también las gaviotas. Y desde el lado de las dunas, desde esas particulares colinas en oro y bronce, disfrutar de la inmensidad imposible del terreno. Mi cámara no podía detenerse.

Nuestro guía seguía su recorrido. Subía lentamente. Cuando llegaba a lo alto, la vista era impresionante. Delante de nuestros ojos, la línea del horizonte parecía fundir el mar y la arena. Un paisaje genial. 

Playas de Cariló, Argentina

Playas de Cariló, Argentina
De pronto, un centenar de gaviotas se habían posado sobre la playa. Cuando notaron nuestra presencia, desplegaron sus alas para escapar lejos de los intrusos. También llegamos a ciertos lugares en los que reinaba el silencio. Una calma que nos proponía, simplemente, detenernos a contemplar.
Durante el regreso de la aventura nos dimos cuenta del tiempo que había pasado. Los minutos parecían segundos. Fue un paseo hermoso.

 

Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Natalia...

    Nuestra costa atlántica toda es preciosa, Elisa..conocés nuestras tibias playas de Las Grutas , Río Negro? Ahi tenes mucho material sobre playas lejanas, mar no tan frio y un golfo espectacular..
    Besos!

  2. oscar

    Ya me gustaria ai correr por esasdunas con el quad…magnifico

  3. James

    It looks like a fun place and the photos are great!

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