Catedral Saint Etienne en Metz, un lugar alucinante

Catedral Saint Etienne en Metz, un lugar alucinante

Catedral de Saint Etienne en Metz, Francia

Interior de la Catedral de Saint Etienne en Metz, Francia

Vitrales de Chagall en la Catedral de Saint Etienne en Metz, Francia

Lugar para el recogimiento y el asombro, la Catedral Saint Etienne en Metz es uno de los recuerdos más hermosos que guardo de mi último viaje a Francia. Ese en el que me moví entre este país y Alemania, Bélgica y Luxemburgo. Me parece mentira que hace sólo un año atrás estaba recorriendo los pasillos del templo monumental, iluminados por los destellos delicados del sol que se filtraban por los vitrales extraordinarios. Esas vidrieras están entre las más lindas que haya visto. Evoco ese paseo tranquilo con tanta felicidad. Esa calma que ahora añoramos todos, algunos más, otros menos. Pero sin lugar a dudas, en algún lugar de nuestro espíritu, nos rendimos ante la evidencia de que el mundo ha cambiado.

Vista exterior de la Catedral de Metz

Durante este año 2020 la ciudad de Metz celebraba los 800 años de su catedral con programas religiosos y culturales que deberán postergarse para cuando vuelvan a admitirse las celebraciones multitudinarias. Pero, como los paseos virtuales están a la orden del día, aquí vengo a rendirle mi modesto homenaje al monumento que se conoce como «Linterna del Señor». En efecto, así parece ser ésta, una de las más altas catedrales de Francia. Se eleva superando los 40 metros de altura y exhibe la belleza de su impecable estilo gótico. Me rindo a sus pies ante su belleza que permanece intacta a pesar de su antigüedad: ocho siglos es bastante tiempo, verdad?

Ciudad de Metz, Francia

Ciudad de Metz, Francia

Ciudad de Metz, Francia

Ciudad de Metz, Francia

La apacible ciudad de Metz, ubicada en el cruce de los ríos Mosela y Seille, atrae al turismo internacional por sus murallas y calles medievales, residencias del siglo XVIII e iglesias. Pero lo que la distingue es esta perla de ese antiguo estilo arquitectónico. La impactante Catedral Saint Etienne reúne a dos iglesias y a diecisiete capillas. Su construcción llevó nada menos que trescientos años y su acabado incluye la magnífica piedra amarilla de Jaumont, esa de tonos entre el ocre y el dorado.

Vitrales de la Catedral de Metz

Vitrales de Chagall en la Catedral de Saint Etienne en Metz, Francia

Más allá de convertirse en uno de los edificios más grandes de Europa en su época, la Catedral Saint Etienne en Metz, o Santuario de San Esteban, es famosa por sus excepcionales vitrales o vidrieras. Fueron realizadas por muchos maestros vidrieros y artistas a través de los siglos. Entre ellos, personajes de la talla del pintor Marc Chagall.

Piedra amarilla de Jaumont en Metz

Grande Rose, Roseta de la Catedral de Metz

Altar de la Catedral de Metz

Órgano de la Catedral de Metz

Disfruté cada paso de mi recorrido. Desde el momento en que me acerqué, dejando atrás el «marché couvert» o mercado de la plaza en el que me encontré productos de la región y, cuando no, alguien que conocía a la Argentina. El efecto que produce la catedral neo-gótica desde la entrada es esa sensación de quedarte sin aliento. Algo que sentí también en Notre-Dame de París y en la basílica de San Marco en Venecia. Tienes conciencia de estar en un lugar fuera de lo común, que se volverá inolvidable. Me recibió el portal hecho en la piedra dorada, que respetaba el pasado artístico de Metz con la representación del Juicio Final esculpida en el tímpano. El interior es exquisito. El órgano tampoco pasa desapercibido.

Vitrales de Chagall en la Catedral de Saint Etienne en Metz, Francia

Vitrales de Saint Etienne en Metz, Francia

Pasemos a la célebre colección de vitraux que también están en su interior. Parece que artistas de diversas épocas hubiesen encontrado el lugar justo para reunirse. Algunos alemanes, otros franceses, además de maestros del arte moderno de Europa, se dieron cita para embellecer la catedral jugando con el color y la luz. En este lugar de contemplación, comprobé que la luz puede ser arte. La roseta que se conoce como «Grande Rose» es increíble. Amé las vidrieras de Chagall, dedicadas a canciones sobre los temas del Antiguo Testamento, en especial las que consagra a «La Creación». Allí parecían refulgir topacios, esmeraldas, zafiros, rubíes y amatistas. Son como un templo aparte dentro de la catedral.

Interior de la Catedral Saint Etienne en Metz

Pasillo Central de la Catedral Saint Etienne en Metz

Pude disfrutarlas y tomarles algunas cuantas fotografías que, espero, transmitan su delicadeza. Con ellas los invito a aprovechar este paseo virtual por este lugar tan especial. Al que me prometo volver, ni bien pueda mover de nuevo mis alas viajeras.

 

Deja un comentario

Cerrar menú