En este momento estás viendo A la caza de las auroras boreales en Hella, Islandia

A la caza de las auroras boreales en Hella, Islandia

Auroras Boreales, Hella, Islandia

River Hotel, Hella, Círculo Dorado, Islandia

Islandia es uno de los mejores lugares para el avistaje de las famosas northern lights. Por eso me propuse la caza de auroras boreales en Hella, en el sur del hermoso país. Su situación es ideal ya que casi la totalidad de su territorio no puede estar más al norte, justo debajo del Círculo Polar Ártico. Recuerdo que el plan fue cuidadosamente organizado. Existen algunos tips a tener en cuenta para que el viaje no sea una total decepción. Uno de ellos es el lugar y la fecha.

Auroras Boreales, Hella, Islandia

Es preciso saber que la posibilidad de no ver las auroras es real. El maravilloso fenómeno se puede producir en cualquier época del año. Depende de la llegada de más o menos partículas solares y de la atracción de las mismas por el campo magnético de la Tierra. No obstante, las luces espectaculares se dejan ver con noche más o menos cerrada. Por lo cual, bien al norte, con el sol de medianoche, se concluye que la oportunidad de contemplarlas se da mucho mejor durante el invierno boreal.

River Hotel, Hella, Círculo Dorado, Islandia

Así fue que después de viajar a Inglaterra para estudiar en Oxford durante el mes de enero, decidí terminar el mejor viaje de mi vida ya en el mes de febrero, y de la mejor manera: persiguiendo las auroras boreales en Hella, Islandia. Hacerlo en medio del invierno aumentaba mis posibilidades. El recorrido por el Círculo Dorado duraba una semana. Pero estas luces son bastante escurridizas. Por eso, el guía consultaba permanentemente el pronóstico para saber si se producía suficiente actividad solar para lograr nuestro objetivo.

Auroras Boreales, Hella, Islandia

La primera noche en Reikiavik no lo intentamos. No estaba en el programa que tenía organizado. Aparte, no nos daban certeza, ergo, no nos querían vender la excursión hasta la costa. A la mañana siguiente nos enteramos de que se habían dejado ver bastante bien sobre la costa. Cómo íbamos a alcanzar así nuestro sueño? Habría que arriesgarse para poder divisar al fin esas luces en el horizonte, esas que danzan y de las que tanto había oído hablar. Por eso el lugar elegido era Hella, un destino apartado, ubicado casi en el medio del campo.

Hella, Islandia

El guía contaba con una app que, por supuesto, también agregamos a nuestro smartphones. Estas luces son fenómenos meteorológicos, por lo que así obteníamos su pronóstico, que es muy cambiante. Detectar la actividad solar es la clave. En un corto plazo se relaciona con la intensidad de las auroras boreales. La app informa un indicador, el Kp que mide las tormentas geomagnéticas. De 0 a 9, a partir del 2 es algo posible, pero es desde el 5 en el que el espectáculo puede llegar a ser genial. Igual no hay que desalentarse, porque los cambios en el índice son tan veloces que los viajeros podemos animarnos a salir a la caza las luces del norte en cualquier momento.

River Hotel, Hella, Pesca del Salmón, Islandia

River Hotel, Hella, Islandia

El hotel elegido en el campo, a 95 km de Reikiavik, era encantador, con pocas habitaciones. Ubicado en una zona apartada pero muy bonita, a la vera de un río, era un lugar especial para avistar las auroras boreales. Y resultó que era famoso por ser uno de los albergues preferidos por los pescadores del salmón. Tuve la suerte de poder disfrutar del inolvidable paisaje después de la cena y a metros del hotel. No éramos los únicos. Un grupo de turistas coreanos equipados con modernas cámaras nos avisaron y corrimos a abrigarnos ya que el termómetro marcaba -19°C. Ellos instalaron sus trípodes en un extremo del hotel, nosotros en el otro, lo más alejados posible de la luz artificial. De más está decir que lo que vimos sobre ese cielo despejado fue extraordinario.

Desde el River Hotel, Hella, Islandia

Auroras Boreales, Islandia, Círculo Polar Ártico

Un aro de luz clara, como una vía láctea, cruzaba el horizonte de lado a lado, casi como un arco iris. La cámara, curiosamente, captaba más colores que nuestros ojos. La nube gris plata se extendía y ensanchaba a su antojo. Las luces se movían como en una danza y los gritos de exclamación se escuchaban en el silencio de nuestra noche en Hella. El abrigo fue fundamental, ya que estuvimos disfrutando del show durante más de una hora. Y la cámara con trípode fue nuestra aliada para obtener las mejores fotografías para llevarnos el recuerdo de este panorama asombroso. La cámara debe permanecer quieta, y el modo de disparo debe ser de exposición larga. No es posible captar las luces con un smartphone. Se debe abrir el ángulo todo lo posible para captar ampliamente la luz.

Auroras Boreales, Islandia, Círculo Polar Ártico

Auroras Boreales, Islandia, Círculo Polar Ártico

En un determinado momento, cuando las primeras lágrimas, y no sólo de frío, aparecieron en nuestros ojos, dejamos a un lado el trípode y nos dispusimos a disfrutar de la visión excepcional sin moderación. Cumplíamos un sueño largamente acariciado. Presenciamos un milagro de la naturaleza, algo insólito, totalmente fuera de lo común y bello, muy bello. La noche siguiente tendríamos otra dosis de maravilla en el hotel de Reikiavik. Allí danzaban ondulantes, de arriba hacia abajo. No pudimos tomar fotos porque el show se producía en plena ciudad. Era imposible capturarlas de otro modo que no fuera con nuestros sentidos en la mejor despedida de nuestro primer viaje a Islandia.

Auroras Boreales, Islandia, Círculo Polar Ártico

Las auroras boreales en Hella se convirtieron en uno de los recuerdos viajeros más entrañables.

Auroras Boreales en Hella, Islandia

 

Cómo llegar? Aquí mis coordenadas desde Google Maps.