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El Cerro de los 14 Colores, mi propio Everest

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Hornocal, Cerro de los 7 Colores, Jujuy, Argentina

La visita al Cerro de los 14 Colores me abrió un mundo de reflexiones. Se dice que todos y cada uno de nosotros tenemos nuestro Everest. Utilizo este giro poético para describir algo que a muchos nos pasa. Existen determinadas cosas que son difíciles de lograr y se transforman en meras aventuras inalcanzables. Hitos que creemos imposibles de concretar en una sola vida y que, de alguna manera, nos frustran. Esta serranía extraordinaria me dio una hermosa posibilidad de demostrarme que podía ponerme frente a eso en un lugar impensado. Voy a los hechos y los ubico en tiempo y espacio. En el último mes de abril, cuando la pandemia nos dio un pequeño respiro, estuve en el Hornocal, porque es así como verdaderamente se denomina a esta sucesión de bloques antiquísimos y multicolores. Desde hace relativamente poco tiempo se ha convertido en uno de los paisajes emblemáticos de Jujuy. Esta provincia del Noroeste de Argentina abunda en geografías coloridas y sublimes.

Hornocal, Jujuy, Noroeste Argentino

Uno de los desafíos que propone el cerro es llegar a un punto de gran altitud que ronda los 5.000 metros sobre el nivel del mar. Allí estaba precisamente una de mis dificultades. Como consecuencia de un par de problemas de salud, siempre me negaba a exponerme a una gran altura. Era consciente de que me perdía conocer lugares espectaculares. Me preguntaba una y otra vez si mi cuerpo toleraría la famosa reducción de la presión atmosférica y la falta de oxígeno. Se habla mucho del mal de montaña y los trastornos asociados y me preocupaban bastante. Mi guía, Carlos, un salteño tan agradable como experto, me ayudó a prepararme físicamente, a encontrar recursos y a superar la inseguridad. El resultado fue que dejamos atrás la Quebrada de Humahuaca, subimos y llegamos al mirador sin ningún inconveniente. El panorama ante nuestros ojos nos ofreció un regalo difícil de describir. Y lo viví como un premio.

Cerro de los 14 Colores, Jujuy, NOA, Noroeste Argentina

La formación geológica a la que pertenece el Cerro de los 14 Colores, traspone distintas provincias en el noroeste argentino. Su paleta de colores se revela mejor que en ninguna otra a lo largo y a lo ancho de esta región de Jujuy. Como buena aficionada a la fotografía, retraté los detalles desde muchísimos ángulos. Luego me instalé a contemplarla como si lo hiciera con una maravillosa obra de arte en un museo. La gran diferencia era que me encontraba en medio de la naturaleza que era, al mismo tiempo, el artista y el fruto de su trabajo. No quería soltar mi Everest. Ahora que escribo cuentos  se me ocurre enriquecer mis crónicas con este tipo de asociaciones para hablarles de mis sentimientos cuando viajo. ¿Acaso no les pasa que vuelven más sabios de cada viaje? A mi, sí. Por eso les confieso que deseaba permanecer allí, aferrada al hallazgo de mi nueva fortaleza. Conté los colores que refulgían con la luz del sol. Imaginé que la vista cambiaba con cada hora del día. Soñé que me animaba a acampar para comprobarlo y me convertiría, de pronto, en una verdadera privilegiada. En verdad, ya lo era.

Hornocal, Jujuy, NOA, Argentina

¡Cuantos artistas envidiarían el material que ofrece la Madre Naturaleza en paisajes como este!. Las hileras de bloques triangulares parecen pintadas por la mano del hombre. Son vetas casi perfectas que recorren la montaña en un espectáculo único. La magia que cautiva sin remedio tiene detrás procesos que la explican. La variedad de tonalidades de las rocas responde a procesos de erosión en los minerales que las componen. A través de los siglos las sierras quedaron expuestas a procesos que las modificaron lentamente, tales como la amplitud térmica, el agua y el viento. Comprendía todo pero me dejaba llevar por la pura emoción. El hechizo de los colores era inevitable y elegí guardar ese momento en el alma, como un recuerdo imborrable. ¿Por qué negarlo? Confieso que me costó emprender el regreso y que la aventura llegara a su fin. Sin embargo, me esperaban todavía muchas otras sorpresas en el Noroeste Argentino, una región imprescindible para los que amen viajar.

Hornocal, Cerro de los 7 Colores, Jujuy, Argentina

Elisa en el Cerro de los 7 Colores, Jujuy, Argentina

Cómo llegar al Hornocal