Cerro Tronador, maravilla natural en Patagonia Argentina

Cerro Tronador, maravilla natural en Patagonia Argentina

Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
Campos de la Patagonia Argentina

El Cerro Tronador es una de las maravillas naturales de Argentina, una tierra que se precia, y con justa razón, de tener unas cuantas. Hoy lo recordé cuando leía un artículo que hablaba de una crisis en la Cordillera. San Carlos de Bariloche, ciudad muy próxima a este gran volcán extinto, se ha convertido en un «paraíso vacío». Es casi una «zona de desastre» como consecuencia de la pandemia que asola al país y al planeta.

La región es realmente una belleza. Acaba de comenzar el invierno, la temporada alta para los centros de ski de Patagonia. Y sin embargo, el turismo nacional e internacional no puede acceder a este lugar soñado. El Cerro Tronador debe permanecer en silencio, o no escuchado, casi denunciando este infortunio.
Patagonia Argentina
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
Yo vengo a denunciar esta injusticia. Lo hago hablando de este volcán de casi 3.500 metros de altura que aloja un glaciar curioso, un glaciar color negro. Sí, leyeron bien. Quiero que lo conozcan. Y además deseo volver a hacer esa excursión. Los tiempos que vienen los pienso dedicar a recorrer mi país. Y este lugar tan bello como insólito es casi como un viaje a través del tiempo. Te lleva a una época en la que los glaciares milenarios cubrían enormes porciones del territorio. Y a cuando comenzaron el recorrido que sigue hasta nuestros días. Esas masas de hielo parecen inmóviles. Y sin embargo avanzan, lenta, inexorable y ruidosamente.
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
El recorrido hacia el glaciar es excepcional. En cada vuelta del camino se descubre otra extensión de esa belleza inagotable de la naturaleza patagónica. Están los arroyos de montaña y los lagos cuyas aguas cambian de color según se aproximan a la impactante Cordillera de los Andes. Después los bosques y sus habitantes. El paisaje es excepcional. En un momento vimos las huellas que había dejado un reciente incendio forestal. Les aseguro que dolía observar el aspecto de esos árboles yermos cuyos esqueletos se elevaban en filas por la ladera de algunas colinas. Dejamos atrás ese espectáculo triste pero quedó la sensación de pena por el daño que se había causado intencionalmente a la naturaleza.
Cerro Tronador, Patagonia Argentina
Patagonia Argentina
La excursión hacia el Cerro Tronador sobrepasó el territorio del Cerro Catedral, famoso por su centro de ski, y el Lago Gutiérrez. El paisaje fue cambiando hasta encontrarnos rodeados de bosques con especies típicas de un clima más húmedo, casi selvático. El vehículo comenzó a subir y los senderos se transformaron en más y más estrechos. A partir de allí, el Parque Nacional del Lago Nahuel Huapi nos dio la bienvenida.
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
De pronto, el Tronador apareció sobre el horizonte. Es majestuoso. Es posible reconocer perfectamente su silueta por sus tres picos. Son sus tres cimas que compartimos con Chile. Una de ellas marca la frontera con nuestro país hermano. El guía comenzó a hablarnos de las consecuencias de los cambios climáticos en el glaciar del Ventisquero Negro. En una década fue retrayéndose y eso preocupa a quienes estudian este tipo de pérdida de las características de los glaciares. Nos instalamos en uno de los miradores para prestar atención a los detalles que nos señalaba y a esperar los posibles desprendimientos de hielo. Estos movimientos repentinos, el ruido ensordecedor que producen, le dan el nombre al volcán: «el tronador»… el que produce el mismo sonido que el de los truenos.
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
Nos explican que el frente del glaciar retrocede permanentemente. Por encima de los 1.500 metros, los glaciares suelen tener un relativo equilibrio con el entorno y se mantienen. Esas retracciones producen inundaciones que perjudican enormemente el medio ambiente. Todo está relacionado.
Después de escuchar la información, observamos con mucho respeto a esos glaciares antiguos del cerro, el «Ventisquero Negro», los trozos de hielo flotantes, las cascadas delicadas, las lagunas. Se escucharon los estruendos. Era la naturaleza que se quejaba, hablaba, gritaba. Siempre cambiante, la tierra se expresa y después permanece en silencio.
Cerro Tronador, San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina
Fue así que llegó el fin de nuestra mini-aventura y con ella volvimos al relativo silencio. Nada de truenos, sólo la conversación, nuestras voces. Detrás, el Cerro Tronador se detuvo para maravillarnos una vez más. Nos dirigíamos luego a la zona de Puerto Blest  y lago Frías.
Me quedo pensando una vez más en Argentina, y en la posibilidad de que mi próximo paso, cuando pueda volver a viajar, es seguir recorriendo este país lleno de maravillas naturales. Muchas de ellas se encuentran lejos de mi casa, en el corazón de la Patagonia Argentina, una región mítica, una joya de América del Sud. Por eso, la visita del Cerro Tronador, el hallazgo de ese glaciar negro, se los recomiendo sin lugar a dudas.

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