Domino Park, más de lo nuevo en Brooklyn

Domino Park, más de lo nuevo en Brooklyn

Domino Park, Williamsburg, Brooklyn, Nueva York

Domino Park, Williamsburg, Brooklyn, Nueva York

Siempre es una buena idea llegarse a Brooklyn. Con la primavera tocando a mi puerta, sueño con visitar Domino Park, por ejemplo. Con sus parques y paseos, Williamsburg es la escapada perfecta desde Manhattan. Es uno de los distritos más cambiantes de Nueva York, ejemplo de ese proceso del que se habla mucho en nuestros días, conocido como gentrificación. Sus jardines públicos son siempre bellos y novedosos. Muchos de ellos se instalan sobre el East River aprovechando las mejores vistas panorámicas sobre la ciudad. El Parque Domino es uno de los más nuevos y bonitos.

Domino Park, Williamsburg, Brooklyn, Nueva York

Domino Park, Williamsburg, Brooklyn, Nueva York

Hace un año estaba en Nueva York. Mi realidad actual no puede ser más distinta. Son tiempos de pandemia, restricciones, distanciamiento social y cuarentenas interminables. Sin embargo, nada me impide recordar hermosos momentos vividos y soñar con lugares tan especiales como ese parque junto al río. Asocio la libertad perdida con tener a mano un delicioso jardín con la vista excepcional de la Gran Manzana. Si vamos a soñar, mejor hacerlo a lo grande, verdad?

Skyline de Manhattan

Domino Park, Williamsburg, Brooklyn, Nueva York

Siempre ávida de conocer otros rincones, crucé el río para descubrir otro distrito de Brooklyn, el que ocupa Domino Park desde Grand Street hasta el puente de Williamsburg. Allí estaba una antigua refinería de azúcar, Domino Sugar Refinery, que cerró sus puertas hace poco más que una década. Como ya ha pasado otras veces, una fábrica abandonada y sus alrededores vacíos fueron reconvertidos en un barrio exclusivo con parque urbano muy prolijo incluido.

Grúas de la Domino Sugar Refinery

Domino Sugar Refinery, Brooklyn

Lo más pintoresco es lo que queda de la vieja refinería de la conocida Domino Sugar. Allí están las grandes grúas de color celeste turquesa, con su silueta inconfundible junto a la de los almacenes del edificio con ladrillos y chimenea. Mientras caminaba, adentrándome en el barrio, encontraba muchos otros componentes de la fábrica que se habían recuperado como instalaciones. Uno de los más representativos son las columnas que sostienen la pasarela, conocida como Artifact Walk. También hay tanques y cintas transportadoras reciclados.

One World, Brooklyn Bridge

Domino Park, Williamsburg

Domino Park, Williamsburg

Comencé el paseo junto al East River saboreando el helado más caro que he pagado en mi vida. La skyline de Manhattan borró de inmediato el malhumor que me produjo la pequeña estafa. El ambiente era super agradable. Claro, uno de los últimos fines de semana del verano a pleno sol, la gente ocupando el césped, hamacas, gradas de madera y fuentes que surgen del suelo. Jóvenes en juego de «bochas», parejas y familias disfrutando de una tarde espectacular con la mejor vista del planeta. Los puentes hacia la ciudad, los rascacielos impactantes y emblemáticos. Más no se podía pedir.

 

Petanque, Domino Park, Williamsburg

Repito: soñar no cuesta nada. Evocar que hace sólo un año estaba paseando por este lugar, tampoco. Los deseos de viajar permanecen intactos, como corresponde. Ningún virus, ninguna cuarentena, pueden aplacarlos.

Domino Park, Williamsburg

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