Buscando un camino hacia la fama

Buscando un camino hacia la fama

Una bloguera es casi como una escritora o una periodista. Y, como tal, tiene derecho a buscar el camino a la fama. Pongo el acento en «casi» porque si, por casualidad, pasaran por aquí un escritor o un periodista, van a cuestionar la profesión que me atribuyo. Apuesto a ello. Y gano. No importa que lleve más de 10 años escribiendo mis crónicas viajeras. Es muy poco probable que se reconozca esta, mi página web, como una respetable gaceta de turismo. Es así, estoy habituada a ello.

No obstante, no me rindo. Escribir es uno de mis placeres cotidianos. Mis relatos sobre viajes me permiten volver sobre mis pasos y rememorar experiencias gloriosas, paisajes increíbles y momentos que quiero volver a vivir. Como aquel día en el que caminé sobre las estrellas de Hollywood, a lo largo del famoso Walk of Fame en Los Ángeles. Reconocí que yo también quería alcanzar la fama en lo que hago. Porque pongo toneladas de amor y dedicación en mis narraciones. Y calidad y calidez en dosis parecidas.

Pero, qué es la fama en lo que hago? Las posibles preguntas y respuestas aparecen de a poco. Ser una reconocida influencer en redes sociales? Ostentar una enorme cantidad de followers? Tener muchos sponsors? Descubrir que métricas tales como lecturas, visitas y tasas de rebote se disparan cada día? Puede ser que para muchos esos datos sean el «termómetro» de la popularidad. En mi caso, creo que eso está muy bueno pero no me alcanza.

Persigo la calidad en mi trabajo. Además, ganarme el afecto y la confianza de mis lectores. Amo cuando abro mi correo y encuentro consultas sobre algún destino en particular. Conocer a fondo lugares del mundo y poder compartirlo en mis textos es la esencia de lo que hago. Transmitir el espíritu de una ciudad o el alma de un paisaje a través de mis fotografías es otra de las alegrías de esta bloguera de viajes.

Tal vez no llegue nunca a tener una estrella de cinco puntas con mi nombre en letras de molde en un «Blogger Walk of Fame». Sin embargo, si logro instalar un destino en el corazón de los viajeros que visitan mi blog, tanto que deseen comprar un billete para conocerlo, habré cumplido mi cometido. Inspirar a otros es fabuloso. Es una de las mejores maneras que encuentro para expresar mi cuota de creatividad. Algunos pintan, otros diseñan o componen. Yo escribo, tomo fotografías y publico el resultado. Lanzo al universo my message in a bottle.

 

Por eso hoy los invito a conocer el «Paseo de la Fama» en Hollywood. El lugar, a lo largo del Hollywood Boulevard,  es la meca de las celebridades del mundo del espectáculo. El piso brillante aloja un universo de más de dos mil estrellas que representan a la constelación de artistas del cine, la música y el teatro. Caminar entre ellas lleva minutos… o bien horas. Todos queremos reconocer a nuestra estrella favorita en esa promenade. Están todas las celebrities, por supuesto. Amo la fachada del Teatro Chino Grauman, delante del cual aparecen las huellas de manos y pies en el cemento del suelo. Un bonito espectáculo al que se suma la pasión de los fans que por allí andamos.

Finalmente, el marco perfecto para el paseo es descubrir a lo lejos, entre la bruma, el Hollywood Sign, el letrero gigantesco instalado sobre el Monte Lee. Es como un faro que se destaca, brillante, noche y día en el Parque Griffith. Recibe de la mejor manera a los visitantes de Hollywood Hills.

Polvo de estrellas que tapiza el camino a la fama. Hacia allí voy.

Hollywood, LA