Hablemos de innovación turística y del futuro

Hablemos de innovación turística y del futuro

Key West, Florida, Estados Unidos

Con más de una década trabajando como bloguera de viajes admito mi enorme interés por la innovación turística. El simple hecho de empezar a viajar y, al mismo tiempo, ocuparme de relatar mis experiencias en un blog, me instaló en la categoría novedosa. En el año 2008 empezábamos a familiarizarnos con algunas redes sociales y la transformación digital en el sector turístico comenzaba a tomar fuerza. La mía era una apuesta casi revolucionaria. Mientras mis compañeros de viaje descansaban, yo me dedicaba a alimentar con pasión mi bitácora. No quería que las primeras impresiones en un lugar y los sentimientos que ellas provocaban en mi se esfumaran.

Granada desde la Alhambra

Innovación turística, mi enfoque desde el principio

Lo moderno me cautivó desde siempre. A una cierta edad sentí vértigo. Las nuevas tecnologías aparecían a una velocidad increíble y no pensaba quedarme afuera. Me fascinaban los cambios en ordenadores, cámaras fotográficas y telefonía móvil por ejemplo. De allí en adelante: todo. Cada nuevo dispositivo que caía en mis manos era sometido a una prueba de aprendizaje express. Por eso me pareció tan natural acompañar el proceso de la innovación turística fundando dos páginas web consagradas al turismo. En una de ellas escribía en francés, en la otra en español. Las instalé «para probar» hacia donde me llevaba todo esto, en la plataforma Blogger.

Sintra, Portugal

La comunidad franco-parlante me recibió con los brazos abiertos. Incluso participaba en foros de Tripadvisor como destination expert para Argentina. Entablé vínculos muy agradables con viajeros expertos de otros países lejanos que me llevaron a conocer los headquarters de la famosa empresa instalados en Soho, Londres. Aconsejaba a otros viajeros, hacía reportajes a aventureros que comunicaban sus periplos en las redes. Fue una época muy divertida, en la que también avancé con el dominio del idioma. Al mismo tiempo nutría con material de mis recorridos a ambos blogs. Hasta me impuse el desafío de escribir mientras viajaba. Pero esta actividad se transformó en algo mucho más fuerte que un hobby y tuve que tomar un par de decisiones.

Astor Place, East Village, New York, Innovación Turística

Decisiones de una travel-blogger

En primer término, elegí continuar escribiendo sólo en español. Mi amado blog francés quedó en pausa por tiempo indeterminado. De hecho, aún recibe muchas visitas. La elección, como todas, tiene un costo. El mío fue sumergirme en una comunidad, la de habla hispana, que no es tan cálida. Se percibe un clima competitivo hasta en las redes sociales. Aquéllos que se autodenominan stars son muy reacios a compartir su espacio y tienen conductas mezquinas. En segundo término, mi brújula innovadora me llevó a ampliar mi web en español y migrarla a un dominio propio. Fue cuando me recibí oficialmente de travel-blogger para estar apta para competir en las «ligas mayores».

Piazza de Popolo, Roma, Innovación Turística

Innovar y reinventarse

Como innovar es reinventarse, confieso que conozco bastante de ello. Extendí mis horizontes en redes sociales, descartando algunas y apasionándome con otras. La comunicación y el networking son la base de ese proceso de innovación turística. Invariablemente traté de diferenciarme brindando, no sólo información sino detalles ricos sobre lo que vivía mientras viajaba. Armaba mis recorridos usando el servicio de las agencias de viaje y de los sitios online. Los viajes tienen una logística muy particular, llena de imprevistos y de una gran necesidad de flexibilidad. Si estamos dispuestos a movernos de nuestra zona de comodidad, vamos a disfrutar mucho más de nuestra aventura.

Avenida de los Glaciares, Patagonia, Chile

Los cambios y desafíos que trajo aparejados la pandemia de Covid-19

El tiempo que nos toca vivir nos enfrenta a enormes desafíos. Me precio de tener capacidad para ver hacia dónde van los acontecimientos ya que trato de estar informada. La pandemia de la Covid-19 nos detuvo en un punto al cual no sabemos si vamos a volver. Eso, para una viajera, fue un golpe muy duro. En un primer momento seguí escribiendo sólo sobre los destinos que había conocido. Tengo mucho material pendiente que pretendo compartir. Me jugaron en contra el desconcierto y la falta de motivación. Pero la clave seguía siendo asentir a lo que era, descubrir las oportunidades y apostar a la innovación turística. Con el paso de la cuarentena me vi en el período que se dio en llamar «post-pandemia» viajando por mi país, Argentina.

Parque de la Independencia, Rosario

Estos límites que plantea esta emergencia planetaria, nos interpela como sociedades y nos invita a adaptarnos, detenernos e informarnos sobre lo que pasa en nuestro lugar y en el mundo. Medidas de prevención, protocolos, la espera de vacunas que no llegan forman parte de nuestro cotidiano. La novedad es la manera en la que vamos a vivir de ahora en más. Y el viajero siempre se plantea algo nuevo. En el futuro cercano va a buscar destinos cercanos, amables, seguros y alejados de las aglomeraciones. Me propongo, entonces, inspirar a ese tipo de viajero. Esto que nos sucede y preocupa tanto, va a pasar.  Mantengo viva la pasión por viajar aún dentro de mi ciudad, Rosario, y mi país. Es a un tiempo mi sueño y un reto. Sugiero hacerlo a jóvenes y a gente de mi edad.

Arte Callejero e Innovación Turística

El futuro: apuntar a ser flexible y a inspirar a otros viajeros

Cuando comenzó la pandemia y el mundo se detuvo, me dije: cómo hablar ahora de viajes? La respuesta llegó desde muchos de mis lectores en la página o vía comentarios a mis posteos en Instagram. Mantener vigente esa pasión por viajar, a pesar de todo, les resultaba fundamental. En consecuencia, renuevo mi discurso y le hablo al nuevo viajero argentino. La palabra innovar es inherente al viaje y éste, sinónimo de una aventura, de ir al encuentro de algo desconocido. Si no se lo acepta, es mejor quedarse en casa. El viaje nos permite crecer, nos vuelve más sabios, nos invita a resolver problemas a medida que avanzamos. La vuelta va a ser un proceso más o menos lento. Dejaremos la ciudad, después, en un futuro, el país. Re acomodaremos nuestro presupuesto destinado a viajar. Nos adaptaremos a las nuevas medidas de seguridad durante el viaje, escalas y destino. Al contacto «con el otro».

Cascada Skogafoss, Islandia

En mi caso, me voy a adaptar al modo «slow travel». Crecerá mi encuentro con la naturaleza, me alejaré de las multitudes. Es algo que siempre me agradó y considero que es lo que se viene. Los alojamientos en los que se privilegien la sustentabilidad, la accesibilidad y la hospitalidad, también. El tiempo que vivimos en peligro nos dejará una huella. La amabilidad y la paciencia durante nuestros viajes serán nuestro bálsamo. Necesitaremos curar nuestras heridas. Conocen alguna manera mejor que emprender un viaje?

Globos de colores en el cielo

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