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La Pedrera, uno de los sueños de Gaudí

Situada en el número 92 del muy elegante Passeig de Gracia, en el distrito Eixample, en Barcelona, se llega a un lugar increíble: la Casa Milá, igualmente conocida como La Pedrera, una de las obras monumentales del gran arquitecto catalán Antoní Gaudí. Se convirtió en la última residencia privada que construyera, cuando se consagró por entero a otra de sus obras colosales, la todavía hoy inconclusa Sagrada Familia.

 

En 1984, La Pedrera fue declarada patrimonio mundial por la UNESCO, así como a otros trabajos maravillosos de Gaudí, tales como el magnífico Parque Güell.

Qué es La Pedrera.

Una residencia fuera de lo común, La Pedrera fue realizada entre 1906 y 1910. La Casa Milá es una suerte de mansión y de escultura abstracta a un mismo tiempo. Ella rompe con los esquemas, y se llena de bellas formas ondulantes y vitales, las favoritas de Antoní Gaudí.

Exponente del Modernisme Catalan.

Joya del Modernisme Catalan, La Pedrera fue largo tiempo rechazada por los otros intelectuales y los arquitectos contemporáneos de Gaudí. Durante los años de su construcción, los trabajos debieron soportar obstáculos de todo tipo hechos por las autoridades comunales de Barcelona. Se le cuestionaban detalles tales como la altura, la posición de determinadas columnas, y se amenazaba a Gaudí y al propietario, Milá, con multas. Todo era considerado como puesto ahí sólo por «capricho» del gran arquitecto. Una enormidad, visto ahora.
Luego de muchas reacciones, explicaciones y rodeos, se terminó por reconocer la obra, y el gran edificio fue declarado monumento artístico. Así fue que Antoní Gaudí pudo seguir con la construcción si trabas sucesivas. Aquéllo fue un éxito para el artista.

Lo mejor de la casa, su azotea.

El lugar más hermoso es sin lugar a dudas la azotea. Se descubren extrañas chimeneas por doquier, columnas de aireación estilizadas. Esos pilares parecen esculturas, personajes venidos de un mundo  futuro y fantástico.  Casi diría que se perciben sus rostros debajo de los cascos.

Gaudí amaba trabajar las formas. Eso se hace evidente en los balcones, la fachada, en el despliegue de chimeneas de la terraza, en los patios circulares de la planta baja a los que se accede después de la entrada. Me atrevo a decir que la azotea parece salida de un paisaje onírico. Ella se desarrolla en diferentes niveles, con senderos, escalerillas, todo a un lado de las chimeneas fantasmales. El color elegido es también un acierto. Todos paseábamos como en un terreno de juegos, subiendo y bajando. Admirando. Dejo a mis fotos completar la descripción que hago del paisaje.
Vista panorámica.
Desde esa maravillosa azotea se aprecia la panorámica sobre el Passeig de Gracia y los alrededores de la ciudad de Barcelona. Allí están las siluetas de la Sagrada Familia y de la Torre Agbar. Gaudí había construido el edificio en línea con el de la Sagrada Familia.

 

Visita al interior de la casa.

La casa en sí tiene 7 pisos de distintas alturas, construidos alrededor de patios circulares. Artista de gran personalidad, Gaudí había decidido romper con la línea recta en todas sus obras. Un avanzado para su época. Y polémico.

En el último piso se desarrollan varias habitaciones amuebladas que describen las costumbres y hábitos cotidianos de una familia de principios del siglo pasado. Los muebles y los objetos lo muestran a la perfección.
Las estancias más interesantes son la vieja cocina y el baño, que tienen el decorado de la época.
Los muebles, la vajilla, la antigua cocina son fantásticos.
La habitación de planchado y la de los pequeños eran encantadoras.

En el altillo hay una colección de maquetas y de objetos que recrean la obra del genial arquitecto, y su pasión por las formas, sobre todo sacadas o «copiadas» de la naturaleza.
Todo, un hallazgo.

 

 

Las visitas se admiten sólo en el último piso, en la azotea y en el altillo. En este último, me encantaron una araña hecha por cadenas y que se reflejaba sobre un espejo, y las maquetas. Curvas, diseño, y más curvas.

Lugar ineludible para visitar en Barcelona, la Casa Milá es actualmente sede de la Fundación Caixa Catalunya.
Me fascinó toda la obra del gran arquitecto catalán en Barcelona. Y esta casa es una visita imprescindible para conocerla. Para obtener mayor información, sugiero visitar el sitio de la Casa Mila

La Pedrera, Casa Milà‎ 
Provença, 261 – 265
08008, Barcelona

Esta entrada tiene un comentario

  1. ANRAFERA

    Excelente reportaje, Elisa, sobre esta obra tan emblemática de Gaudí.
    Tengo el placer de haberla visitado, en varias ocasiones. Es una delicia.
    Buenas y detallistas fotografías, así como muy interesante información.
    Enhorabuena!
    Un cordial saludo y buen fin de semana.
    Ramón

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