Como estudiante en el Massachusetts Institute of Technology

Como estudiante en el Massachusetts Institute of Technology

Massachusetts Institute of Technology, Boston

Massachusetts Institute of Technology, Boston

Hay casas de estudio en el mundo que son emblemáticas. Una de ellas es el Massachusetts Institute of Technology. Es una de las universidades más prestigiosas que existen. Situada en Cambridge, Boston, se la conoce popularmente con su sigla M.I.T. y sigue el modelo de las universidades politécnicas. La calidad de sus investigaciones y su enseñanza, la variedad de disciplinas que aborda y el ranking de la evaluación de estudiantes y profesores, son envidiables. Dicho todo esto, si visitas la ciudad, cómo no acercarte a conocerla? Yo no me pude resistir, lo confieso.

Jardines del Massachusetts Institute of Technology
Entré al lugar como si fuese una estudiante. Era algo difícil de creer hasta por una cuestión de edad. Pero en estos días de pandemia y de cuarentena a causa del Covid-19 me he dado cuenta que soñar no cuesta nada. Por eso escribo mientras comprendo aquel juego que estaba jugando. Sin que nadie me lo objetara, tuve el placer de dar un largo paseo por el parque de la gran universidad, me asomé a las aulas y a los pasillos del instituto que es la sede americana de la tecnología y las ciencias
. Recuerdo que era un día nublado, algunas horas después de mi llegada desde Chicago, y justo cuando había terminado de llover.

MIT, Boston

Hacía tanto que soñaba con conocer el M.I.T. que una simple llovizna no me iba a detener. Bajo el paraguas crucé el Harvard Bridge sobre el Charles River. El viento soplaba bastante fuerte. Sujeté mi sombrero y me dije: hacia allá voy. En ese momento, recordé que, alguna vez, cuando todavía cursaba el colegio secundario y estudiaba inglés con mucho entusiasmo, había pensado llegar allí. Había tenido la idea de estudiar arte y diseño, o contabilidad y finanzas. Era algo realmente muy poco probable. Mientras cruzaba, lo recordé.  Aclaro que, finalmente, estudié la carrera en la U.N.R. y hace poco estuve en Oxford estudiando inglés. De alguna manera, mis planes se cumplieron.

En el interior del M.I.T., Boston

Puede ser que alguno entre ustedes se pregunte por esa determinación o deseo. Es que durante mis estudios de economía y management, los profesores nos hablaban de esta universidad mítica y de sus estudiantes célebres, muchos de ellos Premios Nobel e incluso autores de obras que yo misma estudiaba. Cómo no imaginar que sus conocimientos y fuente de inspiración estuvieran en ese lugar tan respetable? Por eso, una vez de visita en Boston, tenía que testear esa atmósfera tan particular.
Massachusetts Institute of Technology
Hice un hermoso recorrido por los jardines y el interior del instituto. Caminé tranquilamente por el parque desde la entrada, un espacio de césped prolijo y árboles añosos, un verdadero placer para los momentos de esparcimiento de los estudiantes. Luego, en el hall del ingreso, constaté la efervescencia de esa hora pico en la cual se cruzan los jóvenes apurados, de un aula a la otra, y de éstas a la biblioteca o a buscar un café rápido. Nadie parecía notar la presencia de esta extranjera curiosa. Yo estaba en medio de esa gente como una estudiante más.

Decidí tomar el desayuno en el Starbucks de uno de los edificios más modernos. Había esperado en fila, y pedido mi café con un muffin, por supuesto. Salía con mi bandeja, mirando a un lado y al otro buscando una mesa libre. De pronto, un joven muy amable me hizo un espacio en la suya. Entonces, instalé mi bandeja al lado de su laptop. Fue divertido porque me acomodé con un gesto espontáneo, como otra entre los tantos discípulos del lugar. Disfruté mucho el momento en ese rol, observando el movimiento, escuchando las risas y el rumor de las conversaciones. Casi diría que fue como un pequeño lujo inesperado.

Y fue así que, un día, hice una visita al M.I.T., el Massachusetts Institute of Technology en Cambridge, Boston y jugué por un rato a mezclarme en la rutina de aquellos estudiantes que seguramente vienen de otros lugares del mundo. Y también a sentirme en esa situación, la de ser alumna, otra vez, aunque sólo fuera por un rato, pero en un lugar verdaderamente extraordinario.

Para quien le interese tener más información, vayan al sitio de la universidad

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