Un alto en la Pacific Coast Highway en California

Un alto en la Pacific Coast Highway en California

Faro, Pacific Coast Highway, CaliforniaElefantes marinos, Piedras Blancas, California

La Pacific Coast Highway, la ruta estatal número 1 en California, ofrece un recorrido imperdible. Manejar tu automóvil desde Los Ángeles hasta San Francisco es un verdadero placer. Es «LA» ruta de la Costa Oeste de los Estados Unidos, la mejor vía que te conduce directamente el interior del  «american way of life». Pasas por ciudades tan imprescindibles como Santa Mónica, Monterey, San Luis Obispo o Carmel. Y te sumerges en un vertiginoso trayecto enmarcados por un paisaje increíble. Hay algunos puntos panorámicos que te dejarán boquiabierto.

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De todas las experiencias posibles sobre la Pacific Coast Highway recuerdo encontrar Piedras Blancas y un faro en lo alto de un acantilado. Era antiguo, con más de 20 metros de altura y mucha historia para contar. Pero ese monumento no estaba realmente solo frente al océano. Lo acompañaban una familia de enormes y ruidosos elefantes marinos. Daban todo un espectáculo que me resultaba insólito. No esperaba encontrarlos en medio del Valle de Carmel que desemboca en el mar.
Elefantes marinos, Piedras Blancas, CaliforniaElefantes marinos, Pacific Coast Highway, California
Primero, hablemos del faro. Fue construido en 1874 sobre una elevación del terreno, rodeado tanto por la neblina como por una tierra escarpada de rocas blancas. El día de la visita la luz se proyectaba entre las nubes. De todas maneras, se lo podía apreciar bien desde la autopista. Luego, algunos kilómetros hacia el sur, una gran familia de elefantes marinos nos daba una cálida bienvenida con sus gritos salvajes.
Elefantes marinos, Pacific Coast Highway, CaliforniaElefantes marinos, Pacific Coast Highway, California
Muy parecidas a focas gigantes, la colonia de Piedras Blancas nos saludó con esos sonidos estremecedores. Era difícil saber si se estaban peleando entre ellos o si les molestaba nuestra presencia. Luego de un momento me di cuenta que no. No había conflictos en el horizonte. Tampoco nos rechazaban. Algunos se arrastraban por la playa y saltaban al agua, con bastante agilidad a pesar de su gran tamaño. Otros permanecían descansando, alargados sobre la arena, su hocico en trompa lleno de sal marina. Me encantó que nos permitieran observarlos. Qué animales extraordinarios.
Elefantes marinos, Pacific Coast Highway, CaliforniaElefantes marinos, Pacific Coast Highway, California
Valió la pena hacer un alto en la Pacific Coast Highway. La carretera panorámica de California guarda algunas sorpresas agradables a lo largo de su recorrido.

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