Invierno en Piazza Santa Maria in Trastevere

Invierno en Piazza Santa Maria in Trastevere

Piazza Santa Maria in Trastevere, Roma

A las puertas del invierno en Argentina, recuerdo una tarde que pasé en Piazza Santa Maria in Trastevere. Era febrero y había nevado en Roma. La estación más fría del año tiene, para mí, un atractivo muy grande. Algunos me dirán que el clima es implacable, que oscurece muy temprano o que nada se compara con el verano europeo. Pero yo les aconsejo no privarse de disfrutar del invierno boreal. Van a descubrir paisajes y costumbres muy pintorescos.

Piazza Santa Maria in Trastevere, Roma
Antigua y monumental, Roma late también al ritmo de sus barrios. Entre ellos, uno de mis preferidos es el Trastevere, uno de los más encantadores. El lugar es el distrito «más allá del Tevere«, el río que atraviesa a la que se conoce como «la ciudad eterna». Se trata de la postal perfecta de una ciudad llena de monumentos que hablan de la historia y de la cultura del mundo occidental. Además, amo sus plazas. Roma está habitada de espacios enormes, puntos estratégicos de reuniones alegres, y de plazoletas. Y hoy llega a mi memoria esa tarde tan fría en Piazza Santa Maria in Trastevere, una pequeña plaza mágica. La fuente en el centro estaba rodeada de nieve acumulada. El cielo plomizo no filtraba ni un sólo rayo de sol que pusiera de relieve los colores delicados de los muros de los edificios circundantes. 

Trastevere, Roma

La piazza es el corazón de este barrio pintoresco. A pesar del rigor del clima, no faltábamos los que insistíamos en pasear por allí. Tampoco los músicos callejeros que nos invitaban a detenernos, con una taza de café bien caliente, a disfrutar de un concierto improvisado. Su música sonaba tan bien. Era como el marco perfecto para grabar en la memoria ese instante compartido con tantos desconocidos alegres.

Ambiente del Trastevere en invierno, Roma
Fascinante, el Trastevere atrae a los visitantes alrededor de su hermosa fuente, esa tarde, helada. Recrea la verdadera atmósfera trasteverina. El invierno no puede opacar esa sensación de estar en un lugar especial, auténtico. Más bien, todo lo contrario. Los artistas y artesanos no se privaban tampoco de buscar un lugar para exhibir y ofrecer sus obras. Atención a los precios. Superan el presupuesto que un viajero invierte en souvenirs. Pero recorrer los stands es entretenido.
Piazza Santa Maria in Trastevere
Para adentrarse y perderse por las callejuelas del barrio, aconsejo buscar una taza de chocolate o vino caliente. El panorama de las casas, las ventanas abiertas y la ropa colgada son un must-see. Y antes de disponerse a cruzar el Ponte Fabricio y dejar atrás el distrito tan animado, pueden hacer una pausa para almorzar, o cenar temprano, como prefieran, en una trattoria super tradicional: Carlo Menta. Siempre hay que esperar un ratito para conseguir mesa. Pero la fila se mueve muy rápido. Y vale bien la pena.
Cómo llegar?

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