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Disfruto del placer de caminar

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Placer de caminar por la costa del río Paraná

Aconsejo vivir el placer de caminar. Lo hago desde hace bastante tiempo. Trato de organizar mis actividades de tal manera de disponer de algunos minutos extra en mis traslados para hacerlos caminando. Además, tres o cuatro mañanas por semana paseo por el Parque Scalabrini Ortiz. Lo hago como una práctica aeróbica, le agrego algo de running breve y me distiendo totalmente. Es infinitamente mejor caminar en un entorno natural. Pero también vale hacerlo en reemplazo del automóvil. Salir un rato antes tiene su recompensa en forma de itinerario relajado.

Costa del río Paraná, Rosario

Nunca pierdo la oportunidad de disfrutar del placer de caminar por la ciudad. Rosario tiene algunos rincones extraordinarios. Pero el que se encuentra a la cabeza de mi lista es el paseo a orillas del río Paraná. Esta semana tuvimos días casi primaverales aunque todavía es invierno. Desde el complejo de Puerto Norte me desplacé rumbo al barrio de Pichincha. La famosa escultura del Barquito de Papel quedó atrás. El panorama de los edificios más altos de la ciudad ocupaba todo el paisaje. Fue a la hora del atardecer, durante ese exquisito instante en el cual comienzan a encenderse las primeras luces. Es un paréntesis casi mágico. El aire es otro. La sensación de que todo parece estar bien es indescriptible.

Placer de caminar por la costa del río Paraná, Rosario

En estos días en los que aún subsiste la incertidumbre sobre nuestro futuro, hay recursos sencillos pero imprescindibles. Buscar ese placer de caminar al aire libre, practicar diariamente la meditación o charlar con amigos sobre las preocupaciones compartidas, son elementos indispensables. La vida cotidiana está plagada de límites y dificultades. Existen días en los que abundan malas noticias y el nivel de agresividad es palpable hasta en la calle. La gente está frustrada y se hace muy difícil proyectarse. Por eso está en cada uno de nosotros la búsqueda de pequeñas soluciones. Lo demás está fuera de nuestro alcance. No conviene sufrir por aquello que no podemos controlar.

Prueben. Un paseo, cada vez que encuentren la oportunidad, es algo simple y muy útil para alejar esos pensamientos negativos que se suceden con frecuencia. Allá afuera siguen estando el sol y el aire, fuente de la mejor energía que existe sobre el planeta. Y no cuestan absolutamente nada. Conviene salir a buscarlos.

Placer de caminar por la costa del río Paraná