Praga desde el parque de la Colina de Petřín

Praga desde el parque de la Colina de Petřín

Colina de Petřín, Praga
Colina de Petřín, Praga
Colina de Petřín, Praga
Hoy es como si abrazara a Praga desde el parque de la Colina de Petřín. Como en un sueño me doy el lujo de observar a la «ciudad de las 100 torres» desde un balcón privilegiado. En tiempos de pandemia y confinamiento, estas imágenes son una delicia. Las miro y me digo que Praga merece bien otro de sus títulos, el de ser considerada una de las ciudades más bellas de Europa. Acaricio con la mirada esos edificios delicados, los techos de tejas rojas, los puentes que cruzan el río Vltava y las torres erguidas, orgullosas de su destino.
Praga desde la Colina de Petřín

Como siempre, amo encontrar un lugar elevado para poder tener una perspectiva amplia, generosa. Es así como me gusta conocer las ciudades. Recuerdo que el año pasado subí a una colina en Verona bajo la lluvia sólo para verla de lejos disfrutando de cada detalle. El parque de la Colina de Petřín es un lugar excelente para ver mejor los monumentos y edificios medievales. Son numerosos y muy bellos. Todos en perfecto estado de conservación. Lo mejor son los campanarios. Se destacan por aquí y por allá. Luego están los puentes sobre el Moldava esmeralda, que completan un paisaje de una gran belleza, tanto en verano como en invierno.

Praga desde la Colina de Petřín
Praga desde la Colina de Petřín
En otra ocasión, instalada en lo alto de la Torre del Reloj, les mostré el panorama desde otro ángulo. Es un privilegio encontrar estos puntos de observación. Recomiendo no perder esas oportunidades, aunque haya que subir escaleras empinadas y con muchísimos escalones. Siempre lamento no haber subido a la torre de Notre-Dame de París o a la Torre de Pisa. En el primer caso, siempre que estuve, la fila era interminable, y hoy me entristece que ya no sea posible. En el segundo, estaba muy cansada después de un largo día paseando por los pueblitos mágicos de la Toscana. Recuerden: hay que subir, sí o sí.
Praga desde la Colina de Petřín
Praga desde la Colina de Petřín

En esta sucesión de fotos, les muestro lo que veía mientras subía por el camino que me llevaba al castillo y a la Colina de Petřín. El sendero en pendiente suave está lleno de pequeños miradores donde quedarse un momento para recuperar el aire y regalarse con el paisaje del distrito antiguo, Malá Strana o «Ciudad Vieja» y también del valle del Moldava. De un lado, veíamos la antigua viña de San-Wenceslao que sobresale llena de frescura. Y del otro se apreciaba una obra insólita. Sobre un muro se habían instalado rostros oscuros, que parecían ennegrecidos por hollín.

Praga, República Checa
Y así seguí caminando, subiendo hasta el parque. Descubría los detalles monumentales de una ciudad inolvidable. La Torre de la Pólvora era visible como también el Puente de Carlos con sus estatuas tan características. Y con el espectáculo aparte de la gente que lo transita. Ese puente es «EL» monumento de Praga.
Como de costumbre, les dejo otras fotos para seguir con este paseo virtual, lo que por ahora podemos permitirnos. Ya vendrán los reales. Mientras tanto, vayan apuntando este que comparto con ustedes.

 

Praga, República Checa
Puente de Carlos, Praga
Algunas de las 100 torres de Praga

 

Deja un comentario

Cerrar menú