Les cuento Barcelona en 14 lugares

Les cuento Barcelona en 14 lugares

La Sagrada Familia, Barcelona

Barcelona es una de las ciudades en las que me he sentido más cómoda. Por eso me resulta tan fácil responder a la pregunta sobre qué hacer en Barcelona. Amo sus calles y sus plazas. Poblada de lugares de encuentro agradables, podría enumerar cientos de rincones y quedarme con el favorito o el imprescindible. Cada cual merece escribir su historia en Barcelona. Y todas van a estar bien.

Amable, alegre, clásica y moderna, la ciudad ofrece sus múltiples facetas a los que la visitan o a quienes la eligen como nuevo hogar. Muchos argentinos que emigraron decidieron instalarse allí, tal vez por su hospitalidad y arte de vivir. A mi me ocurrió siempre de desear quedarme un poco más. Ninguna estadía en Barcelona resultó suficiente. Ahora bien, dejar Argentina para mudarme allá, eso no, al menos todavía.

 

Escultura en Port Vell, Barcelona

Me lanzo a contarles Barcelona en 14 lugares. Serían el top-14 de mis sitios imperdibles en la ciudad catalana. Esas visitar «a hacer». Pero la lista es larga y se nutre, a su vez, de los vuestros. Son bienvenidos, como siempre.
Casa Batlo, Barcelona

 

1 – Ruta del Modernismo 
Barcelona, la ciudad que celebra el arte de Antoní Gaudí, posee un atractivo de enorme magnetismo: la que se conoce como Ruta del Modernismo. Es un circuito que recorre la magia de la arquitectura exquisita del autor catalán. Es la oportunidad perfecta de encontrarse frente a estas obras excepcionales que representan de la mejor manera al famoso movimiento artístico. Como emblemas de la arquitectura moderna, el conjunto de edificios hace de Barcelona una ciudad única.
Las Ramblas, Barcelona
2 – Las Ramblas
No se puede dejar Barcelona sin haber hecho un paseo por Las Ramblas, la maravillosa avenida bordeada de árboles antiguos, kioscos de souvenirs y tradicionales cafés. Sería el primer vistazo a dar de la vida cotidiana de la ciudad catalana. Animada y agradable, Las Ramblas recibe un mundo de visitantes, no importa a qué hora del día elijas pasar. En el extremo de la calle se extiende Port Vell. Además, cerca de la estación del metro Liceu, encontrarán la entrada al Mercat Saint Josep, popularmente conocido como La Boquería, otra visita ineludible. Tanto que se suele decir que lo que no encuentras en este mercado, no existe. Al final, aconsejo caminar también por las calles transversales para descubrir con gran placer el barrio Gótico, el más antiguo de la ciudad.

 

El Eixample, Barcelona
3 – El Eixample
En lo que hace a distritos, me encanta éste. Con sus aires a un tiempo modernos y de vanguardia, el Eixample ofrece una mirada imprescindible de los exponentes de la cuna del modernismo. El grupo de inmuebles célebres es algo singular. Mis preferidos son la Casa Batlo y la Casa Milá. Son una maravilla. Después, a sólo algunos cientos de metros, la catedral de La Sagrada Familia los va a encandilar, se los aseguro. La catedral inconclusa de Gaudí es el centro magnético de un barrio sofisticado y ecléctico.

Chocolate caliente en el Carrer de Petritxol

4 – El Carrer de Petritxol
Se trata de una pequeña calle bastante estrecha y antigua, uno de mis hallazgos en el interior de El Gòtic. El Carrer de Petritxol es una vía muy pintoresca ubicada muy cerca de Las Ramblas, en el corazón del barrio. Tengo los mejores recuerdos porque una vez me alojé en un departamento pequeño a metros de allí. Mis desayunos pasaban en alguna de sus cafeterías. Las pâtisseries del lugar son famosas, tanto como el chocolate en taza que sirven en la mayoría de ellas. Esta bebida bien caliente es casi un viaje de ida. Singular, llena de piezas de arte callejero en sus viejos muros que cuentan la historia del barrio, esta callejuela resulta encantadora de punta a punta.

Montjuic, Barcelona

5 – El Montjüic

En mi lista no puede faltar el Montjuïc, una de las colinas que rodean Barcelona. Amo observar una ciudad desde algún punto panorámico y éste nos permite apreciar la vista y el mar azul desde distintas perspectivas. La «Colina de los Judíos», en catalán, es un lugar de esparcimiento, sobre todo durante el verano. El mirador Miramar es el que elijo siempre a la hora de disfrutar del paisaje excepcional. Rodeada de árboles, jardines y frescura, la colina se muestra rodeada de las otras, algo alejadas. Abajo aparecen algunos veleros y cruceros que esperan su próxima aventura. Me digo que Barcelona es hermosa. Después, me dirijo hacia la Fuente Mágica para que la danza de sus chorros de agua iluminados me encandilen. Sentarme a ver el espectáculo es casi como la práctica de una meditación para mi.

Palau de la Música Catalana, Barcelona

6 – El Palau de la Musica Catalana 

Como palacio de la música es monumental. Es la obra de uno de los arquitectos que marcaron a fuego el movimiento modernista, casi tanto como Gaudí: Lluís Domènech i Montaner. Ubicado en el distrito El Born, el Palau de la Musica Catalana es una joya de la colección de edificios emblemáticos del modernismo. Se presenta con la forma de una torre que descubre después el desarrollo, a ambos ángulos, de fachadas imponentes y distintas la una de la otra, estilos entre moderno y barroco. El interior es excepcional. Por momentos imaginé la experiencia de asistir a un concierto en un lugar semejante. De inmediato la agendé a mi lista de cosas pendientes para un futuro no tan lejano.

Port Vell, Barcelona

7 – Port Vell 
Entrar caminando a Port Vell desde Las Ramblas, tranquila, percibiendo la brisa que llega desde el mar, es uno de mis recuerdos más lindos de Barcelona al atardecer. El puerto y sus alrededores, la villa olímpica, las instalaciones de arte al aire libre, hablan de un distrito alegre y distendido. A todo este conjunto de cualidades le podemos agregar las vistas excepcionales sobre el mar Mediterráneo mientras suena la música que nos regala alguno de los tantos artistas callejeros. Ese paisaje parece venir de otro planeta. Resulta mi dosis perfecta anti-stress, un antídoto que recibiría con enorme placer estos días de mi vida en Rosario.

Casa Mila, Barcelona

8 – La Casa Milá
Esta casa es otra de las joyas del estilo arquitectónico emblema de Barcelona: el Modernismo Catalán. El edificio de siete pisos se transformó en un icono. Ubicado en el número 92 de Passeig de Gracia, en el bonito distrito de Eixample, la Casa Milá, también conocida como La Pedrera, es la última de las casas creadas por Gaudí antes de consagrarse por entero a la catedral inconclusa, La Sagrada Familia. Clasificada dentro de la lista de patrimonio mundial protegido, por la UNESCO, la Pedrera representa una mezcla exquisita entre una vivienda y una escultura habitada. Esto se hace mucho más evidente en la terraza ocupada por personajes oníricos y de formas sinuosas. Es extraordinaria. No puede faltar en el recorrido de la ciudad.

La Boquería, Barcelona

9 – El Mercat Sant Josep
El famoso Mercat Saint Josep, conocido como la Boquería, así, simplemente, es otra visita imperdible en Barcelona. Ubicado sobre la tradicional avenida de Las Ramblas, en el corazón mismo de la ciudad, dentro de un distrito concurrido y animado, el gran mercado es famoso por la enorme variedad y calidad de sus productos. El universo de aromas, colores y sabores del mercado dan crédito a la premisa: lo que no está en Saint Josep, no está en ninguna otra parte. Es tan entretenido comprar como degustar en el lugar. Alrededor hay un puñado de pequeños restaurants y cafés donde es fácil encontrar lugar, tanto a la hora del almuerzo como a la del aperitivo. Una cerveza no viene nada mal en medio de las compras y este mercado es un lugar ideal para un alto en el ajetreo de cada día en Barcelona.
Parque Guell, Barcelona
10 – El Parc Güell 
Barcelona late en plazas y parques. Y aún allí aparecen las huellas del genio de Antoní Gaudí. En todo este recorrido que propongo señalo los edificios y los jardines que nos hablan de su pasión por los colores y las formas pintorescas. Sus sueños se transforman en realidad plasmada en objetos. El Parquc Güell no escapa a esa regla que impone a su arte. Ubicado en lo alto de otra de las colinas, el Monte Carmelo, es un lugar ecléctico. El inmenso jardín público reúne con gracia la frescura de la vegetación, los techos ondulantes de ciertas construcciones y el color de los muros revestidos de mosaicos brillantes. Cada camino nos lleva a una nueva sorpresa. Aquí una salamandra, allá una fila de bancos en una terraza panorámica, y más lejos un pasillo con columnatas en un ángulo imposible. Es casi un país de las maravillas.
La Sagrada Familia, Barcelona

 

11 – La Sagrada Familia 
La obra maestra del  maestro, la sorprendente catedral que fue la obsesión del genial arquitecto cuando llegaba al final de su vida, es el símbolo irreemplazable de Barcelona y del mismo Gaudí. Imposible separar la obra inacabada de su autor. Como una especie de monumento construido en permanencia, la Sagrada Familia es mucho más que una iglesia cristiana. Moderna y pintoresca, ella reúne espacios mágicos, formas sagradas pero estilizadas, vitrales luminosos y llenos de colores. En su interior se respira arte, belleza y devoción. Nunca vi una catedral semejante. Es maravillosa.
Barceloneta, Barcelona
12 – El distrito de Barceloneta
Reconozco que no es tan pequeña esta Barceloneta, uno de mis rincones predilectos dentro de Ciutat Vella, vecina a los muelles de port Vell y a Las Ramblas. La Pequeña Barcelona es un lugar tan atractivo que emana una energía especial. Allí reinan el aroma a sal marina, la vista impecable del mar color turquesa y la gente que se da cita al mediodía para almorzar alguno de los mejores platos hechos de frutos frescos del mar. Las terrazas de los restaurants y cafés son un must-do a la hora del atardecer. Amo este barrio tan barcelonés como se puede ser.

 

Casa Batlo, Barcelona

13 – La Casa Batló
La casa de la familia Batlló fue también obra de Gaudí, quien todo aquello que tocó lo convirtió en un nuevo monumento de Barcelona. Situada en el elegante Passeig de Gracia, la residencia forma parte del patrimonio arquitectónico singular de la ciudad. Está inscripta dentro del movimiento artístico que lideró Gaudí: el modernismo catalán y no puede ser más bella, tanto desde su fachada como en su interior. Desarrollada en numerosas plantas, cada una posee el encanto de describir la vida cotidiana de una familia de clase alta de la época. Hasta la terraza es una verdadera maravilla. Lo que más me atrajo fueron los muebles expuestos con gracia y los vitraux, por supuesto. Éstos reflejaban muy bien el arte del genial arquitecto.
Arco de Triunfo, Barcelona
14 –  El Arco de Triunfo
Este monumento peculiar resultó un hallazgo en el barrio de El Borne. Es un arco triunfal – arc del triomf en catalán – que se levanta en medio de un parque amplio y muy frecuentado. Hecho de ladrillos, con algunas reminiscencias moriscas, el arco resulta tan imponente como los que se encuentran en otros parques del mundo. Fue creado por el arquitecto Josep Vilaseca i Casanovas. Se dice que da a sus alrededores un cierto aire respetable e histórico. Y reconozco que logra el efecto. Es algo distinto y poco conocido. Por eso recomiendo visitarlo.

 

 

Con estos 14 lugares completo una primera lista que responda a la pregunta de todo visitante: «qué hacer en Barcelona?» La respuesta puede estar en cada uno de los que la conocemos y que hemos aprendido a amarla. Los invito a sumar los vuestros.
Montjuic, Barcelona