Reflexiones viajeras en tiempos de coronavirus

Reflexiones viajeras en tiempos de coronavirus

Ventanilla del Avión, Viajes en tiempos de coronavirus

La epidemia de coronavirus ha llegado para quedarse en Argentina. Transitamos más de 100 días de confinamiento, de aislamiento social e inquietud. Y la cuarentena establecida por la autoridades para preparar y equipar, al menos en parte, el sistema de salud, se nos hace interminable. En mi ciudad, Rosario, transitamos la que se conoce como «fase 5» y hemos recuperado hace un tiempo algo de la normalidad de la vida pre-pandemia. De cualquier manera, somos muy conscientes que esta relativa tranquilidad pende de un hilo. La calma es casi un cristal que cualquier movimiento o sonido puede romper.

Glaciar Perito Moreno, Patagonia Argentina, Viajes en tiempos de coronavirus

Los dilemas del coronavirus para el turismo

He escuchado que se nos pide casi ocultar el estado de angustia que nos invade. No experimentamos sólo el miedo a la enfermedad en sí, sino también una gran sensación de incertidumbre respecto al futuro de Argentina. Nuestro querido país viene de mal en peor desde hace rato. Y ahora el horizonte aparece desdibujado. Se han perdido empresas, empleos y una buena dosis de esperanza.  Es muy difícil soñar con volver al ritmo de nuestras vidas. En consecuencia, pensar siquiera en viajar es prácticamente imposible.

Alhambra, Granada

Las fronteras entre países se encuentran cerradas, la mayoría de los aviones permanecen guardadas en los hangares, los aeropuertos son territorios casi vacíos, destinados a vuelos de repatriación. Los viajeros permanecen en sus casas, encerrados. Al menos donde vivo se admiten las reuniones afectivas los fines de semana y los bares y restaurants tienen abiertas sus puertas… para la mitad de clientes.

Alsacia, Francia, Viajes en tiempos de coronavirus

Turismo selectivo, una solución posible?

La ilusión de viajar se encuentra suspendida por un tiempo indefinido. Soluciones a la vista para los viajes en tiempos de coronavirus? Pocas, o ninguna. Se escucha hablar de protocolos estrictos para vuelos y aeropuertos, vacunas en proceso, certificados de salud, fronteras abiertas para recibir el turismo de algunos países sí, de otros, no, en una suerte de «turismo selectivo». Habría entonces portadores de pasaportes «dorados»? Desde el punto de vista de los que amamos viajar, el 2020 se ha transformado en un año para recordar y olvidar al mismo tiempo.

Hudson Yards, Manhattan, Viajes en tiempos de coronavirus

Mientras, la pandemia de coronavirus avanza

Estamos suspendidos en un tiempo indefinido. Hay preguntas sin respuesta como cuándo volveremos a viajar o cómo lo haremos. Los viajes que teníamos organizados y, tal vez, pagados, quedaron entre paréntesis. Algunas agencias de viaje se hicieron las distraídas y comenzaron evadiendo su responsabilidad. Las aerolíneas otro tanto. Y así se sucedieron incumplimientos hasta de seminarios que teníamos pagados. Es así como a medida que el coronavirus avanza, se evidencia el deterioro en la economía nacional y mundial. El lock-down planetario hirió gravemente a las economías. Ocurrió algo que jamás había ocurrido antes. Hay países que podrán salir más rápido. A nosotros nos costará bastante más salir del pozo.

Milano, Italia

Paseos virtuales a la hora de escribir y describir

Teniendo en cuenta que la salud y nuestra seguridad son lo primero, hemos tenido que adaptarnos a este presente desconocido. No existe un manual que nos guíe ante esta coyuntura tan difícil. Sólo esperar que quienes toman las decisiones lo hagan con conocimiento y honestidad. Es bastante pedir. Sin animarme a predecir el futuro, aprendí a conformarme con las cosas más sencillas, que son las más valiosas. Entre ellas, comencé a escribir sobre paseos virtuales y a describir viajes anteriores que querría completar y repetir.

Stadtpark Viena

Con la amenaza del Covid-19 siempre latente, me propuse construir un entorno de esperanza, de buenos propósitos. Me rindo ante la evidencia de que todo esto que pasa es imposible de controlar. La mayoría de los sucesos están fuera de mi alcance. Sólo puedo adaptarme, cuidar de mi y de mis seres queridos. Colaborar a mantener mi entorno lo más tranquilo que sea posible. Nada será igual. El futuro aparece muy complicado. Sólo queda decir sí a lo que es.

Paisaje desde la ventanilla del avión, Viajes en tiempos de coronavirus

Seguir adelante a como de lugar

Finalmente, me decido a seguir escribiendo a pesar de que el coronavirus anda por ahí, a seguir compartiendo experiencia e imágenes. Inspirando con mis crónicas viajeras a otros viajeros. Así mantengo la ilusión y, ni bien se pueda, levanto mis alas y empiezo a volar otra vez.

Bosque de bambú, Arashiyama, Viajes en tiempos de coronavirus

Laguna Azul, Islandia, Viajes en tiempos de coronavirus