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Rosario con la mirada del turista

Rosario con la mirada del turista, arte callejero

Rosario con la mirada del turista, práctica de yoga

Reconozco que pueden existir teorías. No voy a entrar en ellas. Sólo pretendo referirme a la experiencia de recorrer Rosario con la mirada del turista. Esa del que llega por primera vez a una ciudad desconocida. Escribo estas palabras para describir lo que siento cuando atravieso la puerta de mi casa con esos «anteojos» puestos. Apelo a mi sensibilidad, al hecho de ser rosarina de nacimiento y por decisión. Lo primero, por haber visto la luz en esta hermosa ciudad. Lo segundo, porque en muchas oportunidades se me planteó el dilema de partir hacia Buenos Aires, pero me quedé.

Silos Davis, Rosario

 

Rosario, mi ciudad, vista con mirada del turista

A veces parece que Rosario tuviera una suerte de «techo de cristal». Es una gran ciudad pero no es la capital de la provincia. Es la segunda – o tercera – ciudad del país, pero está demasiado cerca de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es tan linda y entrañable que se te instala en el corazón a pesar de sus muchas complicaciones. Algunas muy recientes e inmerecidas, la mayor parte producto tanto de malas administraciones como de su carácter de ciudad portuaria, o sea, de mucho tránsito.

Costa del Paraná, Rosario

Río Paraná, Rosario con la mirada del turista

Rosario y el río Paraná

Un primer vistazo de Rosario con esa mirada debe incluir el río Paraná. Esa costa está dentro de mi corazón desde que tengo memoria. Hija de un médico entrerriano que no tomaba mate, lo acompañaba hasta la orilla a la que accedía con un permiso de Gendarmería. En aquella época Rosario vivía de espaldas a su río. No era fácil acercarse a beberlo de golpe, de un trago, como lo hacemos ahora. Hoy, un visitante tendría que recorrer sus orillas de punta a punta, desde la Costa Alta y el Paseo del Caminante pasando por la cabecera del puerto, en la Estación Fluvial. Allá, disfrutar del paisaje del puente que la une con Victoria, Entre Ríos. Acá, zarpar en el crucero que recorra las aguas turbulentas hasta las islas.

Parque Scalabrini Ortiz, Rosario

Parque de la Independencia, Rosario, Argentina

Rosario en sus parques

Una vez que el viajero logre desprenderse del embrujo de ese río caudaloso que merecería separar países, no provincias, tal vez pose su mirada en alguno de los parques de Rosario. Si en una gran ciudad se necesitan los pulmones verdes, ésta los tiene en abundancia. Está el antiguo Parque de la Independencia, diseñado por Carlos Thays, o uno de mis favoritos, el Parque Scalabrini Ortiz, cuya variedad de árboles es excepcional.

Boulevard Oroño, Rosario, Argentina

Mis ojos y mis pasos por el Boulevard Oroño

La experiencia de conocer Rosario con mirada de turista no debería pasar por alto el Boulevard Oroño. Aristocrático, tradicional, es una de las calles más lindas que conozco. Puede tener algún parecido a alguna otra por ahí como Las Ramblas de Barcelona o la Avenida Andrassy de Budapest. Pero es lejano, muy lejano. Cuando paseo por allí con esa óptica de la que hoy les hablo, no puedo imaginar que estoy en otro lugar que este. La verdad de la realidad le dicen.

Rosario con la mirada del turista, puente a Victoria

Cúpulas de Rosario, Argentina

Monumento a la Bandera, Rosario

Rosario con la mirada del turista, islas en el Paraná

Rosario, cada día te quiero más

Cuando ejercito la simple observación ampliada de la ciudad en la que vivo, disfruto muchísimo de pasear por Rosario como si fuera una recién llegada. Me dejo llevar por la intuición del viajero y la recorro con alegría, con ojos nuevos y con la certeza de que cada día la puedo amar un poco más. Observo sus monumentos, el «de la Bandera» el más extraordinario. También sus cúpulas y el arte callejero. Me deslizo como si fuera una canoa admirándola desde la perspectiva del río y llego hasta sus islas. Paso asombrada por debajo de su enorme puente y veo caer la tarde frente a la fuente mágica del Parque de la Independencia.

Arte en el Pasaje PAM, Rosario

Rosario con la mirada del turista, fuente mágica del Parque de la Independencia

Mientras no podamos organizar largos viajes, podemos recorrer nuestras ciudades y disfrutarlas de este modo, desde «otro lugar». Redescubrirlas y apreciarlas más todavía.

Rosario con la mirada del turista o con la del ciudadano orgulloso, no puede ser más bella.

Monumento a la Bandera, vista desde el río Paraná, Rosario

Rosario con la mirada del turista, ElisaN Viajes

Cómo llegar a Rosario?

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Ana

    Brillante Eli.!! Gracias por mostrar tu ciudad que es preciosa. Nosotros los sanlorencinos la miramos como una bella hija que cumplió los Quince y comenzó a crecer y crecer hasta que se hizo grande y pujante.

    1. Elisa Nievas

      Gracias por tu comentario Ana! Rosario y San Lorenzo están hermanadas por tanta historia vivida.

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