Tiergarten, el parque más grande de Berlín

Tiergarten, el parque más grande de Berlín

Siegessäule, la "columna de la victoria", Tiergarten, Berlín

Tiergarten, Berlín

Lo conocí en días en los que Berlin era una fiesta. El Tiergarten, el parque más grande de la ciudad, se preparaba para recibir a los fans de los equipos de fútbol en el evento más importante para ese deporte: la copa mundial. Entonces, el inmenso jardín público era el marco ideal para ver los partidos en una pantalla gigante, alentar a los equipos y festejar los goles. Situado en pleno corazón de Berlín y teniendo como puerta de entrada la majestuosa Brandenbürger Tor, el enorme parque se transformó en el lugar de encuentro elegido para compartir la fiesta entre habitantes y visitantes. El Tiergarten era en otro tiempo el exclusivo coto de caza del Gran Elector, en aquel momento un muy buen cazador. Luego, durante la triste época de la guerra fría, la ciudad dividida, el jardín quedó del lado occidental. Hoy en día los terrenos extraordinarios pueden ser disfrutados por todos los berlineses.

Tiergarten, Berlín
Popular y extenso, el großer Tiergarten, el «gran jardín de los animales» es un parque lleno de historia también. Tuve la oportunidad de atravesarlo muchas veces durante aquella estadía en Berlín. El hecho de estar muy cercano de high-lights tales como la Potsdamer Platz, el parlamento o Reichstag, la Pariser Platz o aún el Memorial del Holocausto, me permitió apreciarlo durante las visitas guiadas. En el interior, casi en el centro mismo del parque, se distinguen los cuatro puntos cardinales en la majestuosa Siegessäule, la «columna de la victoria», coronada por una victoria dorada brillante que se eleva en el medio del carrefour. Imposible no verla.

Tiergarten, Berlín

El Tiergarten se extiende sobre una superficie de tres kilómetros cuadrados, por lo cual es el verdadero pulmón verde de Berlín, un impactante espacio verde, habitado por árboles de especies variadas, lagos, esculturas, calles y senderos interiores y avenidas. Como todas las grandes capitales, la de Alemania merece tener un parque público con estas características. La avenida principal, la que divide al Tiergarten en dos partes, es la Straße des 17. Juni o 17 de junio. Es la continuación de la deliciosa Unter den Linden. La avenida conmemora el levantamiento de la ciudad del este en 1953. Otro espacio a anotar es la columnata semi circular, el memorial soviético en honor de los soldados del Ejército Rojo. La estatua de soldado que reina en el centro es imponente. Cuando pasaba por ambos lugares, pensaba en el dolor, en las cicatrices de esa guerra. Los recordamos con estos monumentos, pero en realidad no alcanzamos a dimensionar la tragedia que se vivió en Berlín. Es muy difícil hacerlo.

Tiergarten, Berlín

Tiergarten, Berlín
Tiergarten también es el lugar que los habitantes eligen para sus actividades cotidianas al aire libre y en el centro de la ciudad. Es ideal para hacer jogging, organizar pic-nics entre amigos o eligiendo un banco para almorzar en la pausa durante la jornada laboral. Vi a mucha gente caminar o desplazarse en bicicleta. También aquéllos que encontraban un espacio sobre el césped y se acomodaban, libro en mano, a pasar un buen rato de lectura al sol al lado de los famosos rododendros. El paisaje es de una gran belleza. Cada cual puede elegir el lugar y el momento de su agrado. Justamente, espacio es lo que sobra.

Recuerdo con alegría esos días de junio, cuando el Tiergarten se había «vestido» para la gran ocasión. Alemania jugaba su chance en la copa del mundo, entonces todas las noches los habitantes de Berlín se daban cita en el parque para ver los partidos en pantalla gigante, ubicadas muy cerca de la Puerta de Brandeburgo. El lugar era estratégico. La rueda gigante estaba emplazada en medio del evento multitudinario. Los stands donde se vendía cerveza y los de banderas y cotillón colores negro, rojo y oro, desbordaban llegada la noche. Sobre todo si todos tenían la corazonada de que Alemania llegaría a alcanzar el campeonato mundial.

Tiergargen, Berlín

Y así fue: el gran equipo de Alemania llegó a campeón. Pero el sub-campeón no estuvo nada mal: fuimos nosotros. Siempre nuestros colores celeste y blanco están entre los primeros. El fútbol es una pasión en Rosario y en Argentina. Y lo jugamos muy bien. Cuando ocurrió la final, yo ya había partido hacia otros destinos. Pero amé compartir la previa, algunas noches, en el Tiergarten, ese parque tan hermoso, ordenado y agradable. El mismo que, en esos días de junio, se había convertido en una fiesta.

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