Último primer día de clases…

Último primer día de clases…

Ayer empezó a terminarse…..por fin. Era el último primer día de clases. Habíamos pasado la noche anterior “en vela”, haciendo guardia para ver el amanecer de este último día. Tal vez era como un ritual, para asegurarnos de que realmente ocurriera.

El último primer día de clases. Era para festejarlo. Muchos otros compartían nuestra alegría. Y mi alivio: ya basta para mí. Nunca más tendría que escuchar a mamá acercarse temprano, en puntitas de pie, hasta mi dormitorio, mientras yo pensaba: “Un ratito más, por favor, mami, un ratito más….” Nunca más tendría que bajarme de la cama y arrastrarme hasta el baño para mirarme al espejo con espanto… Y lavarme la cara para despabilarme un poco, algo … Y cepillarme los dientes como en trance. Basta de tratar sin éxito de peinarme y acomodar estos rulos indomables. Pero que, sin embargo, mamá adora.

Ese día empezaban a desaparecen esos odiosos lunes, cuando el uniforme nunca estaba preparado por completo. Nunca más esos desayunos a desgano, escuchando a mamá que trataba de ponerle onda a la mañana, haciéndome comentarios que yo no escuchaba, a pesar del esfuerzo que hacía. Volvía de a poco a la gloria de despertarme a media mañana!

Al fin se iban terminando esos aburridos, interminables, insoportables actos almidonados. Se acababan esas ceremonias que anunciaban “nuevos comienzos”, pero que la mayor parte de las veces, no se concretaban.

Recuerdo que, cuando todavía estaba mi hermana en el colegio, lo mejor de esas ceremonias era esperar el momento en que Bernardo, se desmayaba.

Ayer fue el principio del fin. La ocasión merecía una ruidosa celebración. Para espantar la duda de que fuera nada más que un sueño.

Pero no…. Fue el último primer día de clases….. Por fin!

P.S. Artículo dedicado a quien lo sabe bien.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Anónimo

    Que lindooo! Los años en la escuela son sin duda los mejores. Un beso para Mami y para Emi! Las amooo!

    Naty

Deja una respuesta